

En general, los hábitos intestinales varían mucho de una persona a otra. Una frecuencia de evacuación de tres veces al día se considera perfectamente normal, al igual que una frecuencia de tres veces por semana. El estreñimiento puede considerarse anormal si la frecuencia de las evacuaciones es regularmente inferior a tres veces por semana, si las heces son duras y si la evacuación es irregular, incompleta, difícil o dolorosa.

Muchos factores pueden causar estreñimiento:

Para estimular el tránsito intestinal, recomendamos:
Si es necesario, se puede utilizar un tratamiento laxante, por ejemplo, en caso de dolores abdominales fuertes o estreñimiento que dure más de 3 días. Con las medidas mencionadas anteriormente y el tratamiento laxante, el estreñimiento debería mejorar en pocos días.
Si cree que su estreñimiento se debe a uno de sus medicamentos, hable con el médico que le recetó el medicamento para descubrir si debe parar o continuar tomándolo.
A veces, el estreñimiento está relacionado con otro problema, por lo que en estas situaciones el enfoque puede variar ligeramente, aunque las recomendaciones básicas siguen siendo válidas. Es posible que su estreñimiento esté acompañado de síntomas que indiquen el llamado síndrome del intestino irritable. Este síndrome no es grave, pero puede ser incómodo en el día a día. Se trata de una serie de síntomas crónicos y recurrentes atribuidos al sistema digestivo, para los cuales, sin embargo, los exámenes comunes no pueden demostrar ninguna anomalía: estreñimiento, a veces también diarrea, trastornos abdominales, hinchazón, por citar algunos ejemplos.
Para aliviar los síntomas, se recomienda reducir el consumo de alimentos identificados como poco tolerados o difíciles de digerir: algunos tipos de vegetales y frutas, jugos de frutas, bebidas gaseosas y bebidas 'light' con edulcorantes artificiales. El objetivo es simplemente limitar los alimentos que 'irritan' el intestino.
Si estas medidas no son suficientes, se recomienda consultar a un médico o al médico de familia para determinar cómo reducir los síntomas. Si el estrés desempeña un papel, a veces se indica un apoyo psicológico.
Si se diagnostica una fisura anal, generalmente se prescribe una terapia que combina laxantes (para ablandar las heces) y un anestésico de uso local alrededor del ano (para aliviar el dolor). También se recomienda consultar al médico o al médico de familia para identificar la causa de esta fisura anal.
Por último, si se sospecha de una hemorragia intestinal, se puede prescribir una terapia laxante, pero en esta situación se necesitan exámenes adicionales, por lo que programe inmediatamente una consulta con su médico.
Si necesita tratamiento, recibirá un laxante, un gel anestésico o ambos... Para los laxantes, recibirá sobres de Macrogol o gotas de 'Picosulfato de sodio'. Si tiene una fisura anal, se le prescribirá un gel analgésico a base de xilocaína.
Aunque algunas situaciones requieren medidas especiales, los siguientes consejos son válidos para todas las formas de estreñimiento:

Para saber más sobre el estreñimiento y cómo mejorar sus movimientos intestinales, puede descargar el folleto Alimentación y estreñimiento de la Sociedad Suiza de Nutrición. El sitio web del Planeta de la Salud también ofrece una página sobre el estreñimiento donde puede encontrar consejos útiles.
Si tiene más preguntas, consulte a un especialista en salud, como su médico.